EL BUFETE POPULAR “BORIS VEGA” Y LAS COMUNIDADES CRISTIANAS DE BASE DE MASAYA - NICARAGUA, en solidaridad con el hermano pueblo de Honduras, sumando fuerzas con todas las voces del continente y del planeta cuyo objetivo es construir otro mundo posible, queremos manifestar que:
Repudiamos sin ambigüedades el GOLPE DE ESTADO y el ESTADO DE SITIO MILITAR que han sido orquestados y desarrollados en los últimos días en Honduras por las Fuerzas Armadas, la Corte Suprema de Justicia, el Congreso Nacional y un grupo de grandes empresarios privados de ese país.
Repudiamos todo el actuar de los núcleos del poder fáctico que se ha instalado cínicamente a favor de los intereses más antipopulares que detenta la élite oligárquica que ha concentrado históricamente la hegemonía del poder económico, militar y político de ese hermano país centroamericano y que hoy, ante las perspectivas de consolidación del movimiento popular, han sumido a la sociedad hondureña en una crisis social y política en violación directa a todo interés colectivo.
Repudiamos el exilio forzoso a que fueron sometidos el Presidente Manuel Zelaya y la Cancillera Patricia Rodas, así como la detención y daños a la integridad física de los embajadores de Venezuela, Cuba y Nicaragua, además de la persecución sistemática contra ministros del gobierno de Zelaya y sus familiares, así como de otros líderes y lideresas políticas por parte de dicha élite y las estructuras militares.
Nos solidarizamos con todas las expresiones organizadas del movimiento social hondureño que condenan y repudian este GOLPE DE ESTADO y ESTADO DE SITIO.
Acompañamos al Presidente Manuel Zelaya en su regreso a Honduras para exigir con él y con el pueblo que se restablezca la institucionalidad y de inmediato sea restituido en su cargo de Presidente como signo de respeto a la voluntad popular.
Celebramos el unánime repudio de los gobiernos del mundo y de los organismos internacionales que han cerrado filas en contra de los golpistas y manifestado su apoyo incondicional al Presidente Zelaya y al pueblo de Honduras, con medidas contundentes de aislamiento diplomático y distintas modalidades de bloqueo que fuercen la deposición de las armas que pretenden sostener el gobierno de facto y el estado de sitio.
Mandamos un mensaje de ánimo al pueblo de Honduras, a su gente secularmente empobrecida y acallada: hermanas, hermanos, es un tiempo de esperanza y deseamos fervientemente que esta crisis sea reto y detonante para levantarse y luchar por la igualdad, la justicia, la equidad de genero, por los derechos humanos y ciudadanos, por una democracia participativa –política, económica, social, cultural, religiosa- otro mundo que SÍ es posible…
Bienaventuradas las personas que tienen hambre
y sed de justicia, porque serán saciadas.